Hace algunos años decidí dejar la escuela un tiempo e irme a vivir a los altos de Chiapas, mas concretamente a San Cristobal de las Casas. Al llegar ahí, recuerdo que fuimos a una mercado indígena; me sorprendió enormemente que la señora -a la cual trataba de comprarle alguna garnacha- no hablara español. Recuerdo que en ese momento me parecía increíble tratar de dialogar con una paisana y no lograrlo; ella solo hablaba en dialecto tzotzil, un idioma heredero de la cultura maya. Al poco tiempo salió un niño de aproximadamente ocho años y el fue el que me despachó, el si hablaba español, no muy bien, pero lo suficiente para darnos a entender y realizar las transacciones necesarias.
San Cristobal de las Casas o simplemente San Cris -como le dicen los coletos- es un lugar verdaderamente increíble, un sitio sumamente interesante; parece suspendido en la época colonial, pero a la vez totalmente cosmopolita. Esta en medio de las montañas, para llegar ahí, se tienen que atravesar las nubes -literalmente- uno va subiendo la montaña y va viendo como cambia tanto el clima como la vegetación; la calurosa selva chiapaneca se torna de pronto en un hermoso y frío bosque de pinos.
Los coletos, la gente originaria de San Cristobal, pareciese que están aun divididos por las castas de antaño; criollos e indigenas transitan en la angostas banquetas de piedra mojada donde solo cabe una persona, por lo cual se camina en fila india. Si una persona de tez blanca va caminando por la banqueta y se cruza con un indígena, el ultimo desvía la mirada, se baja a la calle y deja libre paso al descendiente de los antiguos conquistadores españoles. Existe, en muchos casos, un evidente maltrato y discriminación ejercida por la gente blanca hacía los indígenas; se les grita, o en el mejor de los tratos simplemente se les ignora.
Actualmente San Cristobal es un importante centro de atracción de turismo, en su mayoría europeo. Convoca a personas de Alemania, Francia, Italia, Inglaterra, Argentina, Uruguay, etc; todos en su versión hippie-mochilera, son personas que disfrutan el viaje, muchos son artistas o artesanos y en incontables ocasiones caen irremediablemente enamorados de la magia y el encanto de este pueblo chiapaneco y deciden echar raíces. Esto se ve reflejado en la cantidad de restaurantes italianos, argentinos, hindúes y hasta tailandeses. O en las panaderías alemanas y francesas; las chocolaterías belgas, etc. La diversidad gastronómica de San Cris es realmente maravillosa.
Los invito a darse una vuelta por San Cristobal de las Casas. Y cuando estén ahí no se olviden de visitar los increíbles sitios arqueológicos del estado de Chiapas como el mítico palenque, así como el Cañón del Sumidero, las lagunas de Montebello y las innumerables maravillas naturales del estado, vale la pena bloggers. Y cuando estén allá, de mi se acuerdan; se van a querer quedar.
Oliver Ramírez
Que padre que te hayas dado la oportunidad de ir a conocer esos lugares que muchas veces no tenemos la inquietud de conocer, porque preferimos ir a otros países.
ResponderEliminartambién yo tuve la oportunidad de ir a conocer, pero específicamente Palenque, ese lugar me pareció increíble, la cultura que sin duda ha cambiado con el tiempo pero sigue conservando su imagen y tradiciones.
es muy interesante ver personas que tienen rasgos similares a los de las imágenes que se muestran de las culturas que habitaban esas zonas, y es interesante como aun viviendo en México no todos hablan español y como todos vemos como algo extraño que los nativos hablen un dialecto maya.
Hola, se me hizo muy padre tu entrada sobre tu experiencia en Chiapas. Justo esta semana en mi blog Karla escribió sobre su experiencia en la Sierra de Chihuahua y yo le comentaba que tuve la oportunidad de convivir con varias comunidades en Chiapas.
ResponderEliminarPor supuesto también visité San Cris y como mencionas, es un lugar mágico. Yo no sé que tiene pero estando ahí sientes que estás del otro lado del mundo, alejado de todo, todo lo que vez es más bonito, más claro y mejor.
Al vivir en una comunidad indígena, X-opep, tuve la oportunidad de convivir con la gente y conocer sus verdaderas costumbres, adentrarme más a su cultura y a lo que son como personas. Lamentablemente, como mencionas, la discriminación que existe hacía estos grupos es muy grande. Estos pueblos han acumulado una discriminación histórica que parece nunca va a terminar, matanzas, represiones, abusos, entre otras cosas son el día a día en muchas comunidades de la zona. A pesar de esto, a mí me llamó mucho la atención que te reciben con los brazos abiertos, te dan de comer, te dan asilo y además se preocupan por atenderte de la mejor manera. Para ellos es un placer que tú estés ahí. Sin importar lo mucho o poco que tengan, te lo ofrecen sin esperar nada a cambio.
A mi me cambió mucho estar en esta comunidad y vivir esta experiencia. Además de lo hermoso que es Chiapas y sus paisajes, las personas también son muy amables, cariñosas y respetuosas de los demás.
Que gusto que tu también hayas tenido la oportunidad de visitar San Cristóbal, y también te invitó a volver y que vayas a las comunidades, es una experiencia única.
Nohemi Franco
Hola Oliver! creo que es interesante el tema de la preservación de las castas dentro de San Cristobal de las Casas, nosotros creriamos que la discriminación racial en México terminó hace mucho tiempo pero esta anécdota tuya viene a desmentir eso. A pesar de que ya no hay un diferenciación criollo-indígena como lo fue en la época de la colonia, ésta aún esta presente en la vida cotidiana sólo por el color de tez de los turistas; esto le añadido que San Critobal es un atractivo turístico para los europeos. Sin embargo,creo que es un pueblo que ha logrado mantener sus costumbres a lo largo del tiempo dejando una estampa de nuestras raíces indígenas.
ResponderEliminarAlheli Valadez ^-^