miércoles, 18 de noviembre de 2015

México, un país multicultural


Mucho conocemos de México como pueblo mestizo. Sabemos que llegaron los españoles a conquistar a los indígenas, que sometieron su manera de vivir y que nació el primer mestizo. Sin embargo, ahí no acaba la historia. Nuestro país posee una serie de interacciones culturales que han definido lo que hoy conocemos como cultura mexicana.
A principios del colonialismo la raza negra fue una influencia sumamente importante y en sí, la tercera raza más importante de nuestro mestizaje. Los españoles trajeron de África a esclavos para realizar el trabajo duro en las plantaciones agrícolas. Su asentamiento tuvo lugar en las costas principalmente de Guerrero, Oaxaca y Veracruz. La mezcla de negros con indígenas dio lugar a las castas, pero también a una herencia cultural que hoy en día perdura. Los principales rasgos están en la música tradicional mexicana: sones jarochos, instrumentos como la marimba, el bote, el marimbol, y la manera de ejecutar los instrumentos, como el rasgueo de las jaranas y la percusión en las arpas.
Otra influencia palpable es la filipina y asiática. La Nueva España se convirtió en la conexión comercial entre Asia y Europa debido a la ruta ‘Nao de la China’, la cual permitía realizar un viaje de ida y regreso de la bahía de Acapulco al continente asiático. Esta conexión económica más tarde se convertiría en una conexión cultural. China y Filipinas nos dejaron sus huellas en las artesanías, la arquitectura, el folklore; por ejemplo, los rebozos o mantones, los enconchados (conchas incrustadas en pintura), la palapa, las piñatas, la pelea de gallos e incluso, la China Poblana. Y si nos fijamos bien, tenemos muchos rasgos asiáticos en cuanto a fisionomía se refiere.
mantomanila2Tradicional manto de Manila.
Una vez que México era ya una nación consolidada, se dio la migración de grupos extranjeros, como ingleses, franceses, alemanes, italianos, pero también libaneses y árabes. Esto debido a que el capitalismo estaba creciendo en México durante la dictadura de Porfirio Díaz y la inversión extranjera era atractiva para los inmigrantes que buscaban hacer fortunas o tener una vida mejor. 
Como hemos podido observar, México no es un legado de dos únicas razas. En realidad, ser mestizo significa tener herencia española, indígena, negra, filipina, china, árabe, alemana, inglesa, francesa; etc. Somos una mezcla de muchas naciones y muchas etnias. Nuestro país tiene raíces ricas y claras en su paisaje cultural.

El peligro de la historia única


No había tenido la oportunidad de conocer a Chimamanda Ngozi Adichie, novelista nigeriana, escritora de diversas novelas y ganadora de algunos premios, ciertamente no he leído alguno de sus libros pero me quiero enfocar en una conferencia que dio en el año de 2009, la titulo "The danger of a single story", que una que ya hace 6 años de esa conferencia me parece que sigue igual de actual e importante.

Chimamanda relata como fue su vida en África, como desde pequeña tuvo un peculiar interés por los libros y por ende le surgió la inquietud de comenzar a escribir desde pequeña; sus historias hablaban de de lo mismo que ella leía, personas blancas de ojos de color y como estos muchos factores que no correspondían a su contexto directo, sino que es lo que ella sacaba de sus libros de escritores americanos. 

Relata como ella tenia falsas ideas de personas que la rodeaban porque esas cosas son las que les decían en su familia sobre ellos, hasta que ella fue conociendo y dándose cuenta que las personas a las que ella les tenia lastima realmente no tenia porque sentir eso.

cuando tuvo la experiencia de irse a estudiar a Estados Unidos, su compañera de cuarto se sorprendió de que ella conociera música contemporánea y no solo de tribus, que supiera hablar ingles, siendo que en Nigeria esa es su lengua oficial, que supiera usar una estufa, y cosas como estas que te hacen darte cuenta que como personas creamos prejuicios de forma instantánea, generalizamos tan fácil que creemos que si alguien es Africano es pobre y esta muriéndose de hambre, pero realmente tendríamos que ver las cosas detenidamente  quizás conocer antes de juzgar.

Me parece que realmente es un peligro la historia única, porque nos dejamos llevar por lo que todos dicen sin saber si es una verdad, pero ciertamente es muy complicado comprobar todo pero si concibieron muy fuerte catalogar a alguien o a muchos con un comentario que nos han hecho o por simple suposición.

Para aquellos que no han visto la conferencia se las recomiendo.

Luis López

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Calakmul, las ruinas mayas más desconocidas de México.


Hoy les quiero compartir esta nota cobre un lugar increíble que encontré investigando un poco, espero que les guste y se interesen en nuestro Mexico. Perdido en mitad de la selva, como si se tratara del escenario de una aventura de Indiana Jones. Así está Calakmul hoy en día, el mayor centro Maya del sur que se conoce junto a Tikal, el otro grande de este fascinante periodo de la historia. Como ocurre con todas estos restos arqueológicos engullidos por la selva, sólo se conoce un 5% de los 70km² que componían la ciudad, pero aún así es uno de los lugares más espectaculares que he visitado nunca.


Una pista de tierra que tardaremos más de hora y media de recorrer en coche la separa de la carretera general y de unas pocas casas desperdigadas en un claro del bosque. Los buitres que sobrevuelan la carretera y la espesa jungla son buenos indicadores de que aquí la naturaleza es la que manda, manteniendo oculta la abandonada Calakmul con sus frondosos árboles durante un milenio, hasta que en 1931 la redescubrió el botánico Cyrus Longworth Lundel mientras trabajaba en la Compañía Mexicana de Explotación, dedicada a la obtención del chicle, extraído de los árboles chicosapote.

El Marakame, el hikuri y los mestizos - Segunda parte


Hola bloggers, lo prometido es deuda, y en esta ocasión les traigo la segunda entrega de "El Marakame, el hikuri y los mestizos", espero la disfruten. Sin más, los dejo con la continuación de la historia.

Nos quedamos observando la luna por algún tiempo, al observarla me pareció estar emanando alguna especie de energía mística. Después los organizadores de la ceremonia nos pidieron que pasáramos al lugar en donde habíamos estado previamente. Al llegar la fogata -o el abuelo fuego- estaba en su máximo esplendor; ardía con intensidad, protegiéndonos del frío que empezaba a asomarse en el lugar. Luego se nos pidió que colocáramos algún objeto que quisiéramos que se bendijera en un altar que habían hecho a una lado del abuelo fuego. Yo llevé un collar en forma de águila, que esta hecho de shakira, una hermosa artesanía realizada por wixárikas que me había regalado un amigo. Nos sentamos en circulo y comenzaron a pasar con un costal, cuyo contenido eran los botones de hikuri que íbamos a consumir. Yo tomé tres -por recomendación de mi amiga- y pasé la bolsa. Estaba bastante emocionado, ya que en la adolescencia había leído varios libros de la saga de "Las enseñanzas de Don Juan", en donde Carlos Castaneda relata su experiencia con el peyote; por lo que me encontraba realmente ávido por una oportunidad para probar el famoso mezcalito (peyote) que le había dejado tanto conocimiento al autor de la saga. 

El Marakame tomó la palabra y nos platicó de lo importante que es para los Wixàricas la ceremonia del hikuri, de lo sagrado de los aspectos simbólicos del rito, sobre la importancia de mantenernos siempre dentro del circulo, donde el abuelo fuego pudiera protegernos. Nos dijo que el hikuri es cómo un maestro, y que como tal, cuando es necesario es duro con nosotros, ya que nos enseña lo que no queremos ver, nos pone en contacto con nuestra sombra para que podamos trabajar en incorporarla a la totalidad de nuestro ser. También nos contó sobre el camino que atravesó para convertirse en Marakame; en una ocasión tuvo que comer 50 botones de peyote, lo cuál le abrió su percepción y cambió su vida para siempre. Después nos informó que era momento de pelar el hikuri, y nos advirtió que tuviéramos cuidado de quitarle todos los pelitos que tiene, ya que si los ingeríamos podríamos quedar atrapados para siempre en el mundo de los espíritus. Una vez que habíamos terminado de preparar el peyote nos invitó a comerlo; el sabor era amarguísimo, sentí mucho asco y ganas de vomitar, pero me aguante y me comí gajo por gajo el primero de los botones. Después, algunos de los asistentes que traían guitarra comenzaron a cantar hermosas canciones, las cuales aludían siempre al corazón, a la naturaleza, a los elementos; al abuelo fuego, al venadito azul, a la madre tierra. 

Pasó aproximadamente una hora y yo no sentía el efecto del hikuri, así que decidí consumir mas. Esta vez me lo comí lentamente, para cuando me quedaba aproximadamente un gajo y medio comencé a sentir el efecto del cacto sagrado. Que sensación tan increíble me causó. Todo empezó a hacerse confuso; los colores eran mas brillantes, sentía una especie de adormecimiento, observaba a algunas personas bailar al ritmo de las canciones de medicina; sentía el inmenso calor del abuelo fuego, me acerqué un poco y contemplé las hermosas formas que producían las llamas. Entré en un estado reflexivo; y mientras el Marakame hablaba para todo el grupo, parecía responder a las preguntas que yo me hacía en mi diálogo interno, fue maravilloso. El sentimiento de comunidad era imperante, algunos lloraban, otros los reconfortaban poniéndoles la mano en el hombro, o fundiéndose en un abrazo con ellos. A pesar de que muchos no nos conocíamos, parecía que nos conocíamos de toda la vida, era como si fuéramos una gran familia, una que no necesita hablar para establecer vínculos afectivos, era como si todos formáramos parte de un solo ser, como si fuéramos una unidad protegida por el abuelo fuego, guiada por el Marakame, y bajo la tutela del hikuri. Era realmente extraordinario, hasta el punto en el que me empecé a marear y sentí unas inmensas ganas de vomitar, le dije a la persona que tenía a un lado y me pasaron una cubeta para la cual habían asignado ese uso. Se sintió horrible, pero como dicen ellos, me alivié, y al parecer deje todas las cosas negativas que venía cargando en el vomito, por que después de eso me sentí fenomenal. Me fui a acostar y a taparme con la cobija, ya estaba haciendo mucho frío. Cerré mis ojos y en mi visión interior se presentaron imágenes de fractales impresionantes, era como si estuviera mirando la composición misma de la red con la que esta creado el universo, sentí una gran serenidad y mucha, muchísima paz. Después, cuando pensaba en una persona, tenía la sensación de que yo era ese ser, tuve la impresión de sentir lo que ella sentía, y pensar como ella pensaba, tuve una gran compasión hacía ella. No se cuanto tiempo estuve ahí con los ojos cerrados, solo se que fueron horas, por que cuando los abrí ya estaba clareando. Me quedé mirando a Don Gerardo, que estaba entre cantando y rezando en su idioma autóctono; ese canto me transportaba a algún otro lugar, tan pero tan especial, era realmente indescriptible y maravilloso.

Después nos pidieron que uno por uno fuéramos con el Marakame para que nos bendijera con su pluma, y nos diera un nombre nuevo, en el dialecto wixárika. Posteriormente nos bañaron la cabeza y los pies. Nos quedamos contemplando al fuego un rato mas y después, Don Gerardo nos dijo que el día de hoy habíamos plantado una semilla, y que el verdadero trabajo era cuidarla día a día, para que creciera hasta convertirse en un gran árbol.  Después dio unos objetos de poder a algunos de los presentes, los cuales habían pasado por un largo proceso de purificación que concluía ese día con esa ceremonia. El Marakame cerró el rito y algunos se fueron a desayunar, otros se quedaron platicando ahí mismo, y yo me fui a dar un paseo por la hermosa naturaleza que enmarcó la ceremonia. 

Como conclusión, quisiera remarcar la gran sabiduría que posee la cultura wixárika, en verdad cuentan con un gran conocimiento; a diferencia de nosotros, que nos llevamos la vida en el plano mental y estamos siempre muy centrados en la razón, ellos viven con una sonrisa eterna por que se dejan guiar por lo que les dicta su corazón. Es una verdadera pena que el hombre de la cultura hegemónica los tilde de primitivos, como a todas las culturas indígenas del continente, y que se pierda de darse la oportunidad de entender el mundo de una forma diferente, escuchando a estas personas que viven desde el corazón. Los invito a que si tienen la oportunidad de asistir a una ceremonia de hikuri no la desaprovechen, es algo indescriptible que tiene grandes posibilidades de ayudarlos a vivir en consonancia con su ser interior, con las necesidades de su alma. Solo asegurense de que sea guiada por un verdadero Marakame, por que hoy en día hay muchas ceremonias que son dirigidas por personas que no estan realmente preparadas para dirigirlas y solo lo hacen por lucro. La experiencia me cautivó y me dejó grandes enseñanzas que atesoro en lo mas profundo de mis ser, fue una vivencia que me marcó y por la cual estoy muy agradecido. 


Oliver Ramírez 

lunes, 19 de octubre de 2015

El Marakame, el hikuri y los mestizos. (Primera entrega).



Esta es la primera de dos entregas en las cuales les voy a relatar la experiencia intercultural que tuve -de nuevo- en nuestro hermoso país. Y si, otra vez con los hijos de esta tierra, los indígenas, mas en concreto con los Wixárikas, mejor conocidos como huicholes. Participé en un encuentro organizado por la gente que sigue el camino rojo, personas de las ciudades que estan interesados en la cosmología de los indígenas de todo el continente americano, y que pretende incorporar en su vida algunos de los valores de los pueblos autóctonos de América. 

En aquel momento yo vivía en la Ciudad de México, y por azares del destino, o por cuestiones relacionadas a la sincronicidad -diría Carl Jung- conocí a una mujer que me invitó a una ceremonia de Hikuri; el cacto sagrado de los wixárikas, también conocido simplemente como peyote para los miembros de la cultura hegemónica. Ella me indicó que en orden de estar listo para la ceremonia, debía hacer una especie de ayuno; no comer carne durante una semana, así como -muy a mi pesar- suspender cualquier acto libidinoso durante el mismo plazo, además, no debía consumir alimentos el día del ritual. Con mucho penar cumplí con los requisitos establecidos por los dirigentes de la ceremonia, y llegado el día procedimos a realizar el viaje al mágico pueblo del estado de Morelos conocido cómo Tepoztlán. El pueblo es simplemente maravilloso, esta clavado en medio de los cerros, entre los cuales destaca -con su peculiar forma- el cerro del Tepozteco. Atravesamos el pueblo y salimos a un terreno bien clavado en la naturaleza, ahí estaban esperándonos ya el resto de las personas que participarían en la ceremonia; los cuales nos recibieron con gran alegría, como si fuéramos familia. Se nos asignó un lugar alderredor de la fogata que estaban encendiendo. Estaba ya bien entrado el atardecer cuando a lo lejos y a contraluz, observe a dos hombres y una mujer que venían caminando. Venían todos vestidos de manta blanca, un paliacate rojo en el cuello, y uno de ellos, el mas viejo, portaba un vistoso sombrero con múltiples adornos colgantes realizados con maestría en shakira. Mi amiga me acercó con ellos y me los presentó; eran los wixárikas que dirigirían la ceremonia, y el del vistoso sombrero era Don Gerardo, el Marakame , el chamán que iba a guiar el rito.

Antes de comenzar con la ceremonía del hikuri, nos llevaron a hacer una ultima preparación; el temazcal. Entramos en esa pequeña casita, la cual se asemejaba a un iglú,  todos nos presentamos y pronunciamos nuestro propósito para la ceremonia; unos pedían conocer el amor incondicional, otros elevar su percepción, algunos entenderse mejor a ellos mismos. Después, comenzamos todos a cantar canciones acerca de los elementos de la naturaleza, cantos muy bellos que daban fuerza cuando comenzaron a aventar las piedras calientes que llenaron de vapor e hirviente intensidad la pequeña casita que simbolizaba el vientre de la madre tierra. Se escuchaban gritos: ¡Fuerza guerrero!, ¡Piedra caliente!. Seguían cayendo las piedras, llenando de un vapor ardiente todo al rededor de nosotros, el calor era casi insoportable. Pasó un tiempo que me pareció larguísimo, cuando nos invitaron a salir. Ya estando afuera parecía que salíamos a un nuevo mundo, tan, pero tan fresco. Observé la luna llena que se postraba sobre nosotros, tan luminosa, tan enorme. La impresionante escena me hizo derramar algunas lagrimas, era hermosísima. Muchos de nosotros entramos en una especie de transe místico inducido por la ceremonia del temazcal. Me sentía conectado a todo cuanto existe, y pensar que la verdadera ceremonia estaba apunto de comenzar. 

Continuara...

Oliver Ramírez 


martes, 6 de octubre de 2015

"De la Calzada para allá"

La Calzada Independencia se ha configurado en la historia de la ciudad como una barrera siempre presente en el imaginario de los tapatíos de ambos lados. Lo delicado en este asunto recae no sólo en las injusticias que han llevado los gobiernos en la forma de administrar y dirigir recursos para cada sector de la ciudad, sino en el rencor que estas disparidades han causado tanto en unos como en otros, que no permiten la conformación de una ciudadanía tapatía unida en una identidad conjunta. Como lo comenta el Dr. Pablo Ayala: “Cada vez que escucho la expresión de la Calzada para allá recuerdo aquellas épocas donde unos eran los buenos y otros los malos. No son pocas las personas que he escuchado que con cierto desprecio se refieren “a los de allá”, sin haber nunca puesto un pie “allá”, y sin saber que lo que se supone riesgoso no tiene más fundamento que el prejuicio”.

El maestro Jorge Regalado coincide en lo anterior, quien reconoce desde los primeros días de la Calzada Independencia se tenía “la idea de esa línea imaginaria, esa división social imaginaria de la Guadalajara de un lado y la del otro con un tinte claramente clasista. Históricamente eso siempre ha tenido que ver sobre todo con el miedo que a las clases altas les dan las clases populares. Siempre ha habido ese intento de separación y de no revolverse”.

El riesgo real de continuar con una ciudad divida en dos está en que el choque de dos realidades contrarias, con una identidad y cultura no compartidas, llevan a una identidad perdida, incierta, regada en tierras de nadie, con una Perla Tapatía provinciana perdida en los recuerdos y postales, y una nueva ciudad sin pies ni cabeza, creciendo exponencialmente sin rumbo ni proporción. y sobre todo, sin una voz propia.

El siguiente paso necesario está en la sociedad. Sólo rompiendo los esquemas y estigmas de la Guadalajara bipolar podemos comenzar a trabajar y exigir un desarrollo equitativo, proporcional y justo para todos los habitantes de esta ciudad, pero sobre todo, sólo así podemos recuperar o reconstruir una nueva identidad tapatía, conjunta e incluyente.


Luis López

lunes, 28 de septiembre de 2015

San Cristobal de las Casas


Hace algunos años decidí dejar la escuela un tiempo e irme a vivir a los altos de Chiapas, mas concretamente a San Cristobal de las Casas. Al llegar ahí, recuerdo que fuimos a una mercado indígena; me sorprendió enormemente que la señora -a la cual trataba de comprarle alguna garnacha- no hablara español. Recuerdo que en ese momento me parecía increíble tratar de dialogar con una paisana y no lograrlo; ella solo hablaba en dialecto tzotzil, un idioma heredero de la cultura maya. Al poco tiempo salió un niño de aproximadamente ocho años y el fue el que me despachó, el si hablaba español, no muy bien, pero lo suficiente para darnos a entender y realizar las transacciones necesarias. 

San Cristobal de las Casas o simplemente San Cris -como le dicen los coletos- es un lugar verdaderamente increíble, un sitio sumamente interesante; parece suspendido en la época colonial, pero a la vez totalmente cosmopolita. Esta en medio de las montañas, para llegar ahí, se tienen que atravesar las nubes -literalmente- uno va subiendo la montaña y va viendo como cambia tanto el clima como la vegetación; la calurosa selva chiapaneca se torna de pronto en un hermoso y frío bosque de pinos.

Los coletos, la gente originaria de San Cristobal, pareciese que están aun divididos por las castas de antaño; criollos e indigenas transitan en la angostas banquetas de piedra mojada donde solo cabe una persona, por lo cual se camina en fila india. Si una persona de tez blanca va caminando por la banqueta y se cruza con un indígena, el ultimo desvía la mirada, se baja a la calle y deja libre paso al descendiente de los antiguos conquistadores españoles. Existe, en muchos casos, un evidente maltrato y discriminación ejercida por la gente blanca hacía los indígenas; se les grita, o en el mejor de los tratos simplemente se les ignora. 

Actualmente San Cristobal es un importante centro de atracción de turismo, en su mayoría europeo. Convoca a personas de Alemania, Francia, Italia, Inglaterra, Argentina, Uruguay, etc; todos en su versión hippie-mochilera, son personas que disfrutan el viaje, muchos son artistas o artesanos y en incontables ocasiones caen irremediablemente enamorados de la magia y el encanto de este pueblo chiapaneco y deciden echar raíces. Esto se ve reflejado en la cantidad de restaurantes italianos, argentinos, hindúes y hasta tailandeses. O en las panaderías alemanas y francesas; las chocolaterías belgas, etc. La diversidad gastronómica de San Cris es realmente maravillosa.

Los invito a darse una vuelta por San Cristobal de las Casas. Y cuando estén ahí no se olviden de visitar los increíbles sitios arqueológicos del estado de Chiapas como el mítico palenque, así como el Cañón del Sumidero, las lagunas de Montebello y las innumerables maravillas naturales del estado, vale la pena bloggers. Y cuando estén allá, de mi se acuerdan; se van a querer quedar.

Oliver Ramírez

lunes, 21 de septiembre de 2015

Comparación entre Mayas y Aztecas (dos culturas claves de México)

Mayas

La civilización maya ocupó el territorio que hoy es Guatemala, Belice y los estados mexicanos de Tabasco, Chiapas y la Península de Yucatán. Los registros más antiguos de esta civilización demuestran que ya cultivaban la tierra alrededor del 1800 aC. Construyeron pirámides y monumentos de piedra. La "era de oro" de la civilización maya se produjo durante los años 250 y 900 dC, ya que construyeron cuarenta ciudades, algunas de las cuales tenían más de 50 000 habitantes. Como ofrenda para sus dioses en las prácticas religiosas, sacrificaban humanos. También usaban las matemáticas y la astronomía avanzadas y produjeron el calendario maya de 365 días. Escribían en su propio lenguaje y crearon libros de papel. Aún se desconoce la causa del colapso de su civilización.

Aztecas

Los aztecas vivieron en el centro de México desde 1325 hasta 1523 dC. No se sabe su origen ya que no tenían un lenguaje escrito, pero se cree que provienen de una isla conocida como Aztlán. Cuando llegaron al continente eran un pueblo pobre y harapiento, pero se convirtieron en una gran civilización. La ciudad capital en la que se establecieron, Tenochtitlan, estaba ubicada en lo que llamaron el "Valle de Mexica", era un terreno pantanoso, y sus edificaciones fueron famosas porque a menudo se hundían. Los aztecas eran fuertes militarmente, sacrificaban seres humanos como ofrendas para sus dioses y utilizaban técnicas agrícolas avanzadas. Cuando los españoles llegaron en el siglo XVI, se dedicaron a destruir completamente a la civilización y muy pocos habitantes sobrevivieron.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Guadalajara y su Cultura

En esta ocasión hablaremos un poco de la cultura de nuestra ciudad Guadalajara.
Guadalajara se caracteriza como una de las ciudades icono de México. Esto significa que su identidad ha dado cierta imagen iconográfica al país, a pesar de que el mariachi, la charreria y el tequila no son ciertamente originarios de Guadalajara, sino de puntos o regiones cercanas a ella. Con el paso del tiempo, sin embargo, la ciudad ha sido estereotipada como la tierra de dichas manifestaciones culturales y las ha adoptado al ejercer su representación como capital del estado de Jalisco.
Guadalajara es, no obstante, el lugar de nacimiento de expresiones culturales antiguas, como la danza del jarabe tapatío este, creado a partir de influencias flamencas tanto en baile como en vestuario adquiridas en el virreinato de España, también se le considera una de las ciudades mexicanas más ricas en diversidad artesanal y gastronómica (antiguamente también lo fue en el ámbito textil).
Aunque las manifestaciones culturales indígenas se han devaluado significativamente por un pensamiento malinchista que sugiere que todo aquello extranjero representa un mayor nivel o categoría, el gobierno del estado aunado a instituciones culturales locales han venido apoyando culturas indígenas y sus manifestaciones culturales en los últimos 6 años, dicho apoyo se basa en la remuneración económica, la difusión de obras artísticas y artesanías sobre todo las culturas que enorgullecen a Guadalajara y que favorecen a muchas personas y el otorgar espacios para exhibir obras, de esta forma grupos indígenas como los huicholes representan hoy en día un patrimonio cultural regional y los cuales hoy en día son respetados y vistos desde una perspectiva digna de orgullo nacional.

Luis López

lunes, 7 de septiembre de 2015

Parejas biculurales

La semana anterior fui a una fiesta organizada por extranjeros que están de intercambio estudiando en una de las mas prestigiosas universidades de nuestra ciudad. En la fiesta -la cual gozaba de muy buen ambiente- había mayoría de estudiantes alemanes, aunque también había franceses y algunos asiáticos. Todos estaban pasando un muy buen rato y eran muy amigables, me resultó interesante reflexionar en el hecho de que en muchos casos resultaba difícil saber si alguna persona era extranjera o mexicana; incluso a mi, un compatriota me preguntó que si hablaba español. Me pareció muy padre ver como convivían personas de distintos países, unidos todos por esa sustancia que resulta tan internacionalmente aceptada e incluso aclamada: el alcohol. 
Tengo que aceptar que me encontré cautivado por la belleza tan variopinta que tenían las mujeres asistentes al evento. Cada una resultaba hermosa a su manera; las apasionadas mediterraneas, las angelicales alemanas, el calor de las mexicanas, y la elegancia de las asiáticas. Y fue precisamente una asiática la que me hechizó con su mirada. Hipnotizado, me acerqué a hablar con ella. Cuando la miré de lejos me pareció como una geisha, pero al preguntarle su nacionalidad resultó ser de China. Llevaba apenas tres semanas en Guadalajara, y tengo que aceptar que me sorprendió lo bien que hablaba español. Continuamos platicando acerca de su experiencia en nuestro país, y de cómo se había sorprendido al percatarse de que no éramos como ella pensaba. Platicamos de los estereotipos que tenemos en México acerca de China y de los que tienen los chinos de México. Resultó que ambas preconcepciones tenían su dosis de verdad, pero que no se aproximaban siquiera a la realidad de cada uno de nuestros países. Le dije que tenía unos ojos hermosos, una mirada profunda y que me encantaría salir con ella y mostrarle la ciudad, ella me agradeció el cumplido, quedamos en salir y me pasó su numero de teléfono.
Al día siguiente estuve pensando en ella y me pregunté: ¿Cómo sería tener una relación con alguien así?. Somos de culturas muy diferentes, sin duda sería fascinante conocer mas sobre su cultura; su idiosincracia, sus concepciones sobre el amor, sus modos de hacer las cosas, etc. Además seguro encontraríamos  dificultades propias del choque de dos culturas; un gesto puede no significar lo mismo para un mexicano que para una china. Creo que para tener una relación de las denominadas biculurales se necesita una gran apertura y respeto hacía la cultura del otro, una tolerancia a las diferencias es algo básico para poder convivir. Considero que relaciones de este tipo pueden resultar sumamente fructíferas, pero también requieren de bastante esfuerzo para que se lleven por buen curso. 
¿Alguno de ustedes a estado en una relación duradera con alguien de una cultura distinta a la nuestra?, de se así ¿Cómo fue su experiencia?, ¿Cuales fueron sus aprendizajes y dificultades?.

Oliver Ramírez 

lunes, 31 de agosto de 2015

Cultura y tradiciones

La cultura en México es muy rica, pues mezcla elementos de diversos periodos, desde aspectos prehispánicos y del periodo colonial, hasta modernos. La riqueza cultural se nutre, además, gracias a los alrededor de 52 pueblos indígenas, sucesores de las sociedades prehispánicas, que hablan diferentes lenguas, de las cuales el náhuatl es la que cuenta con un mayor número de hablantes y cuya población se concentra en el Distrito Federal, Guerrero, Hidalgo, Morelos, San Luis Potosí, Estado de México, Puebla y Veracruz. El 17.1 de la población indígena total del país vive en las principales ciudades: Monterrey, Cancún y Guadalajara. 
La riqueza natural del país, su pluralidad y valores, por lo tanto, proporcionan características muy propias a “lo mexicano”.  En la mayoría de pueblos se respetan los usos y costumbres de sus antepasados; sin embargo, más del 85% de la población mexicana vive en grandes ciudades, como la de México, Guadalajara y Monterrey, y se han adaptado a los cambios que ha traído consigo la modernidad.

Entre los aspectos culturales más relevantes y antiguos se encuentra la pintura, ya en el México prehispánico estaba presente en construcciones y códices, y durante la colonización en conventos. En el siglo XX ésta alcanzó renombre mundial con artistas que expresaron en sus trabajos crítica social, como los muralistas: David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera. Al lado de Rivera, pero con independencia artística, está Frida Kahlo, cuya obra está llena de sentimiento y dolor, siendo ella misma el tema central de sus pinturas. Otros artistas destacados son José Luis Cuevas, Rufino Tamayo y Francisco Toledo.

La arquitectura ha desempeñado también un papel importante en la historia. Las civilizaciones mesoamericanas tuvieron un gran desarrollo estilístico y el urbanismo tuvo gran empuje, como ejemplo están las ciudades de Teotihuacan y México-Tenochtitlán. Con la llegada de los españoles se introdujeron nuevos estilos, como el barroco y el manierismo, en las catedrales y edificios; más tarde se introduciría el neoclasicismo. Una de las construcciones más representativas de la modernización es el Palacio de Bellas Artes,  que reúne el Art Nouveau y el Art Decó.  En la arquitectura moderna, podemos citar a Juan O’Gorman y a Luis Barragán, cuyo trabajo combinó el misticismo religioso y el rescate de las raíces nacionales, integrando en su obra a la naturaleza.

Otra característica fundamental de la cultura mexicana es su gastronomía, la cual fue reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO el 16 de noviembre de 2010. La gastronomía mexicana reúne ingredientes que datan de la época prehispánica, como el maíz, el chile, el cacao, el aguacate y el nopal, con otros que fueron influencia colonial, como las carnes, el arroz y el trigo. Las bebidas, como el pulque, el tequila o el mezcal, también son muy características.

domingo, 23 de agosto de 2015

Cultura, Interculturalidad y Multiculturalidad

Primero definamos algunos conceptos que serán parte aguas para iniciar con la interacción en el Blog

Cultura: Conjunto de creencias y costumbres que caracterizan a un grupo de personas determinado.

Interculturalidad: Es la interacción entre grupos de personas, donde no se busca un dominio de algún grupo, sino una convivencia entre todos.

Multiculturalidad: El la coexistencia de diferentes razas en un mismo territorio político.

Esto es lo que nosotros consideramos que es cada uno de estos conceptos, ¿estas de acuerdo? o ¿tu como los definirías?.

Presentación

Este Blog tiene como objetivo ser una plataforma para la libre opinión en diversos temas.

Los 3 Miembros de este Blog; Luis Fernando López, Carlos Eduardo Villaseñor y Daniel Oliver Ramírez, estaremos publicando sobre diferentes temas esperando sus comentarios.